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lunes, 29 de julio de 2013

Marmotte 2013: La picadura contagiosa.





La Marmotte 2013.
Sábado 6 de Julio. La Marcha.
La picadura contagiosa.

Me levanto a las 5 de la mañana. Tengo ganas de empezar la marcha. Ha sido mucho tiempo de preparación y espera. Mi estrategia para acelerar el desayuno y la salida para llegar cuanto antes a Burg d'osians no funciona. Jesús no se levanta hasta las 5,30. Seguimos sometidos bajo el régimen. Finalmente llegamos al cajón unos 10 minutos antes de la salida. Así que nos situamos bien atrás. Tocará remontada.

Sobre las 8,10 iniciamos la Marmotte 2013. 
Ruben marca el ritmo. Ponemos la sirena y a remontar ciclistas por la izquierda. Unas veces tira él y otras vamos a rueda de otros. Hasta el alto del Glandón han caído más de 6.700 ciclistas. 

El Glandón, concurrido, largo y accidentado. 
Este puerto fuera de categoría lo subes con muy buena compañía. La carretera cuelga el cartel de completo. Es la M-30 en hora punta. Los dos carriles llenos. el de la derecha para los más lentos y por la izquierda circulan los más rápidos y es zona de adelantamientos.

En sus 25 kilómetros te da tiempo a pasar por varios estados de ánimo, ¡qué bien voy!, ¡Uff voy a regular que no llego!, ¡Qué duro es este puerto!, ¡cómo se agradece este descansillo!, ¡Ya quedan 5 km nada más!, ¡La madre que lo parió!, ¡Allí parece que acaba!, ¡Por fin!. ¡Joder, de dónde sale tanta gente!.

Ruben me abandona en los primeros kilómetros sin despedirse, sin una palabra, ¡con lo bien que lo he tratado!. Su ritmo y el mío no eran amigos, no se entienden. El es joven y superclase. Sus piernas lo ponen en su sitio, el de los finos escaladores. Por lo que sé, Jesús también abandona a Juan Luis en esta primera subida. Pone ritmo de oro, pero resultó ser golfield. Antes de coronar descubre la cruda realidad. Hoy no es su día. No se ha recuperado de la lesión. Otro año será. A partir de aquí cada uno de nosotros seguimos nuestro camino. Así que me centraré en el mío que es el que mejor conozco.

Pasar la alfombra del alto del puerto, es como salir de la misa de las 12 un domingo de hace 30 años. Tienes que bajar de la bici y pasar con mucho cuidado el barullo de ciclistas y bicis que hay. Impresiona ver tanta gente. Como el tiempo del descenso no cuenta, paro tranquilamente en la orilla, como una barrita, me coloco el chaleco y los manguitos, e inicio la bajada con mucha tranquilidad.

No se porqué pero en esta bajada siempre se ven muchos pinchazos y accidentados. ¡Estos guiris no saben bajar!. Yo creo que son muy brutos. Se ponen a mil en las rectas y luego no hay quien frene la bici. Reventón de rueda y al suelo. Castañazo. El último ostiazo lo veo al final de la bajada. Justo antes de pasar de nuevo por la alfombra e iniciar la cuenta del tiempo. Paro a mear. Y en esas oigo: un frenazo, el sonido de la bici al estrellarse sobre el asfalto y los gritos de dolor del accidentado. Giro la cabeza y lo veo allí tendido, quejándose amargamente, atendido por otros ciclistas, tal vez compañeros, y por algunos espectadores. Va a ser la clavícula.

El Telegraphe y el hijo de la galia que pisó mi rueda.
Antes de iniciar el puerto, tienes unos 23 kilómetros de llano en los que es aconsejable la estrategia CBR, comer beber y a rueda. Y más si hace un poco de aire en contra.

El puerto tiene unos 12 kilómetros, al 7,1% de media. Los 3,5 primeros son los más duros. Te pilla fresco. Si te pasas con ellos, los últimos se te estiran que no hay forma de verles la punta. Yo subo regulando desde abajo, con mucha cadencia y buenas sensaciones. Adelanto gente. La moral por las nubes. Llevo un crono buenísimo. Sommet 1 kilómetro. Ya estoy arriba. ¡Joder Fran como Vas!, me digo. Voy a llenar un bidón de agua y evito la parada de Valloire. Comida tengo.

"No me lo puedo creer", "Todo me ocurre a mí". Frustación, rabia, impotencia. Es lo que siento cuando veo lo que veo. Me entran ganas de llorar cuando giro la cabeza y descubro la rueda del coche del francés encima de la rueda delantera de mi bici. ¡Se acabó la marcha para mi!. "Otra vez", "Será posible", "con lo bien que voy". "Hijo de puta es que no ves la bici". El cabrón iba con el niño en el asiento trasero y su bicicleta en el maletero. ¡ Qué mierda hace aqui este franchute cabrón  en medio de miles de ciclistas e intentando bajar el Telegraphe!, ¡Vaya un amante del ciclismo!. Todavía lo pienso y me entran ganas de machacar su blanca cara de gilipollas. Pero contengo mi ira.
Ni llevo móvil para fotografiar la matricula, ni me entiendo con él ni con la italiana que avisó, a gritos, de que estaba pisando la rueda. Si hubiese llevado el móvil me hubiese ahorrado los cerca de 200 leuros que me costará cambiar el aro de la rueda. Toma nota: hay que llevar el móvil encima.

Compruebo el alcance de la herida. Me duele. Acaban de clavar un puñal en mi ilusión, en mi objetivo. La rueda Roza en los tacos del freno. Abro el puente,  y apenas roza pero no tengo freno delantero. Creo que podré seguir. Así quedó la cosa, el cabrón del coche se fue carretera abajo y yo prosigo en busca del famoso servicio técnico que se supone hay. 100 metros después me detengo de nuevo a revisar la rueda puesto que al frenar me hace unos extraños que acojonan. Me da miedo coger velocidad y no poder frenar o que se rompa la rueda o... 

Un coloso llamado Galibier. Casi ná.
En Valloire nueva parada a soltar más cable. Y otra vez más, en un frustado intento de obtener ayuda técnica en el furgón de asistencia de Mavic. "Cerrado" me dicen. Serán cabrones. Se van al bar.  Yo los mando más lejos. Hay que seguir con lo que hay, no queda otra.

Por delante quedan 15 kilómetros de dura subida. Abro a tope el freno delantero, me reseteo moralmente y hacia arriba. Tomo un gel y poco a poco voy cogiendo ritmo. Me concentro en el pedaleo. Vuelvo a los adelantamientos por la izquierda en un entorno espectacular que te rodea: el río a la derecha, verdes praderas a los lados, y al fondo amenazante, entre nieves  blancas, el final del puerto. Ven a mí, ven a mi siento que me susurra al oído.

En un abrir y cerrar de ojos y algunas que otras pedaladas llego al bar que anuncia el inicio del Plan Lanchart. Quedan los últimos 9 km. Los más duros. Aquellos que se muestran amenazantes a la vista del ciclista. Tramos interminables. Ni un solo árbol tras el que esconder lo que queda. Nada. Solo tú, tu bici y el Galibier, cuya cima te desafía a lo lejos, muy lejos, rodeada de inofensivas nieves blancas que te darán la calurosa coronación que mereces por llegar. 
La primera rampa la encajo con cierta sensación de mareo. No es por el alcohol, que en el bar no he parado eh?. Será por la altura. Pasan 3 kilómetros y empiezo a notar flojedad general y vacío de piernas. Tomo otro gel. A los 10 minutos renuevo mi pedaleo. Saludo al espíritu del fino escalador encaramado encima de su monumento. Sommet 3 km. Cuento pedaladas. 1,2,3,... y así hasta 10 y nueva cuenta. Me llevo 3. Esta infantil estrategia espanta los malos pensamientos "me duelen las piernas", " todavía 3 km", "que mal voy", "tengo que parar", "que duro es esto", "parece que no avanzo",...  Nada de eso, yo sigo en clase de parbulos.

Sin darte cuenta (por decir algo) llego a la entrada al túnel. Solo para coches. A nosotros nos toca girar a izquierda y afrontar el ultimo y peor kilómetro de todos. Lugar en el que te hacen la famosa foto sacaperras para el recuerdo. Y yo con esta cara. Finges una sonrisa que no sale. Nieve a los lados y rampas del 11%. Alguien da más. 500 metros y se acaba.... Hasta me esprinta uno que acabo de adelantar un poco antes. Se pa possible. Yaaa'ta.

El miedo bajando el Galibier se apodera de mi.
Aprovecho el avituallamiento en la cima para comer una barrita de las mías que estos no dan nada de nada, un plátano, agua y armarme de valor para una bajada a la que de por sí le tengo respeto. El primer kilómetro de bajada del Galibier realmente me acojona bajarlo. Y sin freno delantero imagínate Jose Miguel. Si ayer en la furgoneta me acojonaste hoy ni te cuento como voy. Hecho un fran-dul.

Aunque me roza la rueda, cierro el freno delantero para asegurarme algo de frenada por lo menos. A trompicones pero algo es algo. 
Se me hacen muy largos los 9 km de bajada hasta Lautaret. Los veo pasarme como motos GP. Yo, consciente de mi miedo, voy despacio. No dejo que la burra se desboque. Voy frenando con el trasero todo el rato,  me acojona  recurrir al freno delantero. Cada vez que lo toco tironea la bici. "A ver si esto se desintegra y salgo volando".

Una  vez que llego a la carretara que conduce a Burg D'osians la cosa mejora. Miro hacia atrás buscando algún grupo en el que acoplarme. Finalmente llega unos voluntariosos ciclistas a los que me acoplo detrás. Voy bien salvo cuando vienen curvas. Y los túneles. Por precaución entro más lento, y me toca apretar a tope después para coger rueda de nuevo. Vaya cabronada. En una zona en la que tocaba reservar y CBR , estoy obligado a gastar para no quedarse solo y con viento de cara, lo que sería infinitamente peor. Por fin llegamos a la larga recta que nos conduce al pie de un mítico. El puerto de las 21 revueltas. El de las grandes gestas, el que dio un Tour de France a Carlos Sastre. Ese, ese.

Por fin llego el Alp D'huez.
Ya no necesito frenar.  Puedo abrir el puente del freno delantero. Ya no me roza la rueda. ¡ Qué alivio!. Nunca me alegré tanto de llegar a un puerto como esta. Bueno, solo una vez, en el año 2010, Y fue al Llegar al Marie Blanc, en la famosa QH del frío y lluvia. Pero esa es otra historia. Sigamos a lo nuestro, porque si sigues conmigo, leyendo esto, significa que nos entendemos.

La euforía me dura sólo 1 kilómetro. La dureza de estas primeras 4-5 revueltas y el sofocante calor que hace te ponen en tu sitio. Sientes agobio. No tienes suficiente agua para refrescar cabeza, piernas, pies, cuellos. Todo quema. Lo mejor es que no estás solo. Estas rodeado. Lo mismo te encuentras un ciclista que te pasa con una alegría sorprendente que tienes que esquivar un ciclista moribundo con la mirada perdida. Alguno de los que en el primer kilómetro derrochan alegría lo ves tirado en la curva número 9 haciendo autostop.

A lo largo de la subida hay mucha agua. Y se agradece. Hay cascadas en las que toca sacar número. Agua fresca alivia la mente. En una de ellas hay un voluntario ciclista con una botella de agua cortada y refrescando a todo el mundo que pasa. Siempre si quieres, claro. Yo le pido ración doble: Bidón lleno por favor, y vaciado de botella sobre el casco. Y lo mejor, gratis.

La subida se hace eterna. Entre el sofocante calor, la dureza y lo que llevas en las piernas no puedes evitar de nuevo los susurros al oído del cabrón ese que te dice "no puedo más", "que mal voy", "estoy deseando acabar". Amago con repasar la lección matemática. Ésta me la se: 1,2,3,4....10. Así llego al Pueblo de H'uez. ya queda menos. La altura ganada y pasar a una parte más despejada rebaja la temperatura. Pero viene la flojera de piernas. Llevo barritas pero no me apetecen. Busco en los bolsillos un gel y no me quedan. Será posible, en el hotel dejé 3. Alli están bien.

Aún quedan 5km. Plan B. Hay que pedir. ¿Hay algo?, ¡Barritas!... Pero nada de nada. En estas que baja Rubén y lo paro (por cierto ha hecho un tiempazo). ¿Llevas barritas?. Se busca, y me da unas golosinas que cogió en la cima del Galibier. Me las como del tirón. Nos vemos abajo. Ok, hasta luego.

A los pocos minutos noto el subidón subidón. Vuelve la alegría suficiente como para terminar muy dignamente. Ya se divisa el final, la estación de esquí. Que poco me queda. Paso la curva 3. Me aproximo a la curva 2, la de la famosa foto. Miro para atrás, no quiero compañía. Paro un momento en la derecha, me acomodo el mallot. Hay que salir guapo en la foto. Llevo uno delante y lo dejo ir. La foto en solitario. Este año tengo la responsabilidad de ser el primer globero marmotero y no quiero decepcionar al club. Señalo con la mano un 3. Suenan 2 disparos, por si falla el primero. Nuevo giro y entrada victoriosa a la estación.


La picadura contagiosa.
La llegada a la estación de Alp D'huez es indescriptible. Este año a los españoles nos reciben con una bandera a la izquierda. Una familia esperaba feliz la llegada del ciclista de la casa. Sus palabras de ánimo erizan mi piel. ¡qué pasada!. Cada vez hay más público a ambos lados. "Ale, ale", "go go", "Andiamo", "wij wij". Y aplausos.

Pasas el paso subterráneo, subes el último repecho e inicias la bajada triunfal hacia la meta. La piel erizada. Te sientes grande. Gladiador. No duele nada. No sientes las heridas Solo ves una pequeño pasillo con vallas a los lados y mucha gente aplaudiendo, gritando. Me suelto de manos, grito "ale ale" y notas el eco ensordecedor que te responde. No quiero que esto se acabe. Por favor, un mando a distancia que congele el momento.

En el umbral de la puerta a la gloria. Un reloj marca el tiempo que llevas. La cruzas. Acabas de entrar  en el reino de los superhombres.

El lugar de los ciclistas que han sabido sufrir durante meses, en silencio, y que hoy han sacado toda la energía y fortaleza que llevaban dentro para estar aquí y ahora, para sentir esto mismo que se siente y que no se puede describir, pero si comparar. Y yo lo comparo, salvando las distancias por supuesto, con el sentimiento del padre que por primera vez tiene a su hijo en brazos. No sabes porque pero estás flotando.  No hay dolor, sólo alegría, felicidad y satisfacción. Lo he conseguido. He acabado la Marmotte.

Durante el último mes antes de esta marcha estaba deseando acabar con esto. Me sentía cansado de fondos, de entrenos, de subidas, de sacrificios. De bici. El próximo año me lo tomo de relax. Lo juro. No hago ni un fondo. Ya en el viaje de vuelta era menos radical. Ahora mismo, que estoy escribiendo, todo es posible. Y seguro que dentro de unos meses seré un globero fácil de convencer. El tiempo lo dirá.

¿Tendrá algo que ver la maldita picadura?.

Muchas gracias por llegar hasta aquí.
Hasta la próxima. Me voy de vacaciones.
Clic.


jueves, 25 de julio de 2013

Marmotte 2013: Parte 3 Un viaje de vuelta felizmente cansado.

La Marmotte 2013.
Domingo 7 de Julio. El viaje de vuelta. 
Felizmente Cansado



Hoy es el primer día después de la Marmotte. Ya nada será como antes. Ya nadie te podrá mirar por encima del manillar. Eres uno de los  grandes, o por lo menos así te sientes. No sientes la paliza que acumulas en el cuerpo desde que salimos el jueves a las 6 de la mañana. Estamos anestesiados. Nos han pinchado por la vena una poco de Plan Lanchart con 21 curvas de leyenda.

Salimos muy temprano. El viaje es largo y aqui lo tenemos todo hecho. Las primeras horas pasan muy rápido. ¡Hay tema!. Tenemos tema de conversación. Repasamos teoría y práctica.

Jesús vio confirmados sus peores presagios, y no pudo finalizar la prueba. En el alto del Glandón decide dar media vuelta y aprovechar el poco gas que le queda para subir, una vez mas, el Alp D'huez. Objetivo abortado por la desafortunada caída que Pardo, uno de los italianos, sufrió en la recta previa al inicio de la subida. Una zanja mal tapada le hizo saltar por los aires mientras iba a más de 40 km/h. Jesús hizo de médico de urgencia. Ver al compañero tan jodido y en la ambulancia camino del hospital le quita las ganas de seguir a cualquiera. Primero lo primero. Afortunadamente sólo fue chapa y pintura y un par de costillas rotas. Espero que sí lees esto Pepe te encuentres muy bien. 

Nosotros vamos para España satisfechos. Juan Luis y Ruben felices por esa primera vez y pensando que pueden mejorar su tiempo. El primero con una mayor y mejor preparación y con esos quilos de menos que Jesús le ha compensado, y el segundo con algún ajuste más técnico, no en vano el sabe lo que es bajar de las 5 horas en la Marcha de Moratalla (ahí está el dato. Ahora vas y lo superas). Jose Miguel por haber disfrutado de unas subidas y de su momento super, bajando Galibier y dejando de rueda a los máquinas de la cabeza de la marcha y con la esperanza de convertirse en Regulón vientre plano y poner a más de uno en su sitio. Y yo, también feliz tras conseguir superar mis anteriores participaciones y lograr un buen tiempo en la Marmotte.

Un viaje tan largo da para mucho. A nosotros nos dio tiempo para repasar, otra vez más, las anécdotas de la marcha, compensar el tiempo actual y el pasado, medir la distancia entre el cruce del Glandón y la Cruz de Hierro, estimar tiempos perdidos por aplastamiento de rueda, y hacer planes para el futuro bien sea como guia globero en la marmotte 2014, y/o un stage especial dolomítico. El tiempo hablará. 

Yo no digo que de este agua no beberé, aunque ahora mismo pienso que el 2014 me lo tomaré de relax. Bueno ya no lo lo veo tan claro. 
¡Que malo es este bicho jesús!.


En la última parte (la 4ª) aclaramos lo del bicho y su picadura.

Parte 1. Jueves 4 de Julio . El viaje de Ida. Expectativas.
Parte 2. Viernes 5 de Julio. La vispera. Territorio Pirata.
Parte 3. Domingo 7 de Julio. El viaje de vuelta. Felizmente Cansado.
Parte 4. Sábado 6 de Julio. La Marmotte. La picadura contagiosa.

lunes, 22 de julio de 2013

Marmotte 2013, parte 2: Viernes 5 de julio, la vispera de una gran prueba.

Rubén y yo.
La Marmotte 2013.
Viernes 5 de Junio. La víspera.
Territorio Pirata.


Por la mañana nos desayunamos con lo nuevos y últimos planes de ruta. El asunto queda finalmente resuelto de la mejor manera. Cada uno hace lo que quiere. Democracia o autocracia. Pues da igual, todos contentos.

Ruben y yo optamos por hacer primero un entrenamiento de 1 hora, por aquello de bajar la hinchazón de las piernas por el viaje tan largo. Bajamos, para subir después, el puerto de Les Deux Alpes. Son 9 kilómetros de subida, un buen aperitivo para mañana.  Los paisajes son espectaculares. Los ojos se nos llenan de fotografías y postales de recuerdo. 
Rubén Lorca. Mitad de subida Les Deux Alpes.
Yo. Al final de la subida Les Deux Alpes


Al terminar vamos, con David y Nacho a recoger los dorsales en Alp D’huez. Esto es como siempre, colas, feria en la puerta, y mucha mucha gente. La diferencia es que prácticamente no hay españoles. Te encuentras muy sólo y te aferras aún mas a tus compañeros de viaje. Después recojemos el coche de los italianos, que lo dejaron por la mañana en la salida de Burg D'osiang, y nos vamos a comer a Valloire, lugar donde finaliza la primera etapa de la Mimarmotte y dónde hemos quedado con los demás. Bueno con casi todos. David y Goliat (Nacho con cariño eh¡ que queda bien) prefieren descansar en el hotel.

Vamos por Lautaret, y Galibier en un viaje de reconocimiento. Ruben por primera vez en el viaje quedo sin sonrisa. Acojona eh?. Por mucho que conozcas este puerto siempre te impresiona. El Galibier se muestra en todo su esplendor, te amenaza con su longitud, con su majestuosidad, con su final nevado. No dejamos de hacernos la fotos señalando sus 2,640 m. de altitud como preludio de nuestra conquista. Mañana venceremos si o sí. Está escrito.

Está claro dónde es
Bajada Galibier hacia Lautaret



Después de comer, justo en la hora del café dos grandes quedan inmortalizados en nuestra retina. Galibier y Pantani. En la curva en la que el gran escalador lanzó su ataque mortífero está el monumento que le rinde tributo. 4 kilómetros quedaban para la cima, para coronarse como el más grande. Distancia más que de sobra para torturar y ensañarse con sus rivales. Revientan decenas de esperanzas, salta por los aires la ilusión de seguir su rueda. Vence el fino escalador. Estamos en territorio pirata.
Homenaje del grupo a Pantani.

Sobre las 6, por fin,  estamos de vuelta en el hotel.  Un poco de relajación sobre la cama y a las 21,00 a cenar. Salvo para Jesus y juan luis, que salen a probar las bicis y rodar un poco.
Cenamos en el hotel. Menú cerrado por el jefe. Esto no son ni lentejas, no hay opción a “las dejas”.

Cenamos bien, pero con nueva polemica y conflicto de intereses.  ¿A qué hora desayunamos?, ¿a qué hora salimos mañana hacia Bourg D'osiang?. Algunos queremos estar cuanto antes en la salida buscando una buena colocación para salir con los primeros. Y otros no tienen nada de prisa, llegando a la hora de la salida les vale. Alguien no entiende nuestra postura, ¿te has planteado correr carreras? Nos dice. Mejor prudencia que demencia. 

Debate y posturas enfrentadas. Falsas alianzas, haz lo que yo diga pero no lo que yo haga. Jesus no quiere hacer de liebre y salir en su cajón, antes que el resto. Tampoco juega a ser el gran samaritano. Sentimos el poder de la dictadura por primera vez. No tenemos facilidades. Argumentos que no convencen. Silencios que hablan.  No nos rendimos, vamos a plantear batalla. ¿Conseguiremos un buen acuerdo al final?.

Os lo cuento en el siguiente. Que trae sorpresas y revelaciones.
Hasta la próxima.
Esperó no demorarme tanto, ya estoy de vacaciones.



lunes, 15 de julio de 2013

Marmotte 2013: Un sueño hecho realidad. Parte 1: Expectativas.

Jesús Iniesta, el Jefe.

Esta larga aventura en la que llevo liado desde Noviembre va llegando a su fin.¡Menos mal!, ¡ya no me quedan fuerzas!. Solo queda explicar el viaje y las sensaciones vividas en la marmotte . 5 días dan para mucho. Vayamos entonces por partes.


La Marmotte 2013.
Jueves 4 de Julio. El viaje de ida. 
Expectación.

La experiencia es un grado. Todo bien organizado y perfectamente comunicado vía wasap/e-mail. el orden de recogida de cada uno, el avituallamiento en ruta con bocadillos y fruta y la previsión meteorológica para el día M. Es mi tercera vez, Ya soy un veterano. El resto son debutantes. Jose Miguel, Juan Luis, Rubén, David y el jefe Jesús. Un trébol de 6 hojas. La suerte está garantizada.

Cada uno de nosotros viaja con sus objetivo personal, con su reto, con su ilusión, con su temor. Somo 6 y son 6 opciones diferentes las que planteamos. Jesús aspira a poder terminar su décima, si la lesión sufrida hace 15 días se lo permite. A Juan Luis le ilusiona poder acabar esta marcha y convertirse en el primer Moto-5 que se doctora. Rubén no da pistas pero aspira a todo, él escucha, aprende y sonríe. David, con mucho respeto, espera poderla terminar aunque sea en 12 horas. José Miguel, se conforma con disfrutar de la majestuosidad de puertos como Galibier ó el Alp D'huez. Y yo voy con la ilusión de hacer un buen tiempo que me resarza de los 2 intentos fallidos previos.

El Jueves por la mañana salimos hacia los alpes con la furgoneta cargada con la ilusión de la primera vez y el respeto a lo desconocido. Pero también atesora experiencia y mucha.  El viaje es largo y da tiempo para explicar mucho. Juntamos el hambre y las ganas de comer, el que sabe y los que quieren oir. Mezcla explosiva.

El  viaje es largo,. mas de 12 horas sin pausa. Buscamos y al final encontramos algo que estire y ocupe las horas muertas. Y lo encontramos. La rabia del padre que se siente abandonado a su suerte por el joven guerrero que ya aprendió a rodar. Jesús se sabe abandonado a su suerte por este aspirante a oro marmotero que quiere aprovechar tantas y tantas horas de letanía en nuestro y vuestro padre morrón (de Murcia).

Así las cosas, por Oropesa paramos a almorzar y cambio de chofer. Mejor traer de casa la cocacola que pagar los  3 leuros que cobran en el área de servicio. Arriba las manos, esto es un atraco. Paramos de nuevo a poner gasolina antes de cruzar la frontera para dejar las plusvalías en nuestra querida España,  y nueva parada pasada la zona de los vientos, justo antes de Mompelier, para comer. Nada de mesa y mantel. A pie de furgón y a tragapavo. Somos una patera de currelas. Una meada rápida y hasta Les Deux Alpes del tirón.

Llegamos sobre las ocho de la tarde. Acomodación en el hotel, encuentro con los Italianos (Pardo, Antonio y Eduardo), la otra mitad de la expedición . Y a la cena. Otra vez sí, en un pizzería. Pasta y pizzas por un tubo,  sin piedad. ¿Serán ciclistas estos tíos ó hambrientos moribundos?. Mañana debutan en la MiMarmotte unos y otros el sábado en la hermana mayor. Toca cargar las reservas .

Después de cenar, ya en los salones del hotel, repasamos, sin llegar a ningún acuerdo, el plan para el día de mañana. Que si primero recoger el dorsal, que si entrenar primero. Que si me voy a comer a Valloire, que si a mi no me apetece, que si entreno mejor por la tarde, que si te recogemos arriba en  Alp D’huez. ¿Entonces qué ?, ¿qué hago yo mañana?. Uff, Vaya lio.

En la próxima lo desliamos.



martes, 9 de julio de 2013

Marmotte 2013: Primeros datos de la prueba


Ya estamos de vuelta de los alpes. A continuación detallo algunos de los datos obtenidos con mi Garmin 500 en la Marmotte.

Resumen
Distancia recorrida: 176 km
Tiempo empleado: 8h22'
Velocidad media: 21.1 km/h
Desnivel acumulado: 4.840 m
Calorías quemadas: 4.366
Pulsaciones medias: 141
Pulsaciones máximas: 160
Cadencia media 70 ppm

Curiosidades de la prueba
Hay 4.5 km con desnivel mayor del 10%
Hay 47 km con desnivel entre el 5-10%
Hay 63 km de descenso
Hay 48 km llanos.

Se ascienden 4 puertos:
Glandon (1924 m.)--       23 km    y 1.120 m. de desnivel a superar.
Telegraphe (1.570 m.) -- 12 km    y 800 m.
Galibier (2.642 m.) --      17.5 km y 1.190 m.
Alpe D'uez (1.880 m.) -- 13.3 km y 1.24 m.

Y lo que me cuesta subirlos a mi:
Glandon ------- 1h28' a 15.7 km/ h de media y a 152 ppm medias
Telegraphe ----     55' a 12.8 km/ h de media y a 153 ppm medias
Galibier -------  1h32' a 11.4 km/ h de media y a 151 ppm medias
Alpe D'uez ---   1h24' a   9.4 km/ h de media y a 145 ppm medias

Como se ve el cansancio y el calor me restan prestaciones en el último puerto. Me faltó uno ó dos geles parar esa subida.

Mi tiempo de 7,59 h de dónde sale si mi garmin marca 8h22'.
(tengo un amigo que me reprocha ser de letras y que los números no son lo mío. Así que un poco de análisis)

Tiempo del Garmin                                       8h22'
Tiempo antes de salida                                    - 7'
Tiempo que resta por la bajada del Glandón   -30'
Hasta aquí da un tiempo de ----------------- 7h 45'
Tiempo de paradas  --------------------         +14'
Total ----------------------------------------7h59'

Incidencias durante la prueba: 1
En el alto del Telegraphe, mientras estaba cargando un bidón de agua, un coche pisó mi rueda delantera de la bici y la dejó hecha un 8. Obviamente puede terminar la prueba pero con el puente del freno muy abierto y sufriendo mucho en las bajadas porque no podía frenar adecuadamente.
¿Existe posibilidad de hablar de tiempo compensado?. Algún experto en tiempos compensados que nos ilustre....

Mis sensaciones: La QH2013 vista desde dentro.


"Jesús la comida y cena del día de antes son muy importantes. Es gasolina para mañana. En el desayuno no te hinches, no comas de más. si lo haces, la primera hora no irás bien. La sangre estará ocupada con la digestión y no atenderá bien las piernas.
Y recuerda que tomar barrita al coronar cada puerto y gel antes de iniciarlos y/ó a la mitad. Según veas. CBR. Comer, beber y a rueda.".
El día de antes repasamos cómo nos vamos a alimentar por la noche, en el desayuno y durante la marcha. Algo muy importante para evitar al tío del pazo y la pájara del portalet.

Nervios en la espera, justo antes de salir. Uno que es veterano está más tranquilo. Estar con mi compañero Antonio Martinez también ayuda. Quieras o no eso da confianza. Aún así, hay que arrimarse a la orilla y mear (miccionar como dice mi amigo Luis) antes de salir. A mi lado, uno se pone a dar aire a la rueda trasera  y, mala suerte, rompe la valvula del tubular justo 1 minuto antes de salir. Suena el chupinzado, pero el vecino se queda cambiando el tubular. De nada le sirve tener cajón naranja. Esto es empezar con muy mala rueda.

La salida la hago a tope. Voy remontando ciclistas todo el tiempo. Antonio venía detrás pero nunca miré para saberlo. Ya no lo volví a ver hasta la meta. Saliendo de Sabiñánigo, me encuentro al Torres (el ciclista más gordo de todos) a su ritmo. "Vamos Fran" me grita Fran Guerrero cuando mesobrepasa. Sigo con él un rato pero va demasiado rápido para mi y le dejo ir. Sigo remontando gente hasta poco antes de Jaca, donde considero que ya estoy suficientemente adelante (a 30 metros de cabeza). Allí busco alojamiento y acomodo en el centro del paquete.

Peligro constante por los continuos frenazos provocados por los coches y demás obstaculos que encuentras a ambos lados de calzada, y  que te obligan a circular con 10 ojos y con los frenos bien sujetos. Veo alguna caída. En cualquier momento te puede tocar a tí. Estoy deseando pasar Canfranc estacion y empezar la última parte de Somport, donde la subida ya es más continua, para que se estire el grupo y se relaje el tema. 

En la última parte del primer puerto, tengo que regular. Las piernas se quejan del inicio tan explosivo que he tenido, y queda mucho. Comienzo a ver pasar a ciclistas. A unos 3-2 km de coronar me pasa Oscar subido en un Red Bull. !joder como viene¡, y/o !que mal estoy yo¡ pienso. En la cima para un poco y nos juntamos. Hacemos juntos la bajada y travesía hasta Marieblanc.

Este año han cambiado la parte final del Somport y me despisto un poco. Estaba esperando el paso por la estación, dónde otros años había un habituallamiento líquido, cuando veo que el público empieza a repartir hojas de periódico. ¡Ostias si ya estoy coronando!. Pienso. y un poco incrédulo lo pregunto para salir de dudas. Así es. Primer puerto superado.Ahora toca comer (Barrita).

Oscar y yo Iniciamos la largísima bajada hacia Francia en un buen grupo. Lo mejor de este año es que no hay tráfico en contra y puedes trazar por la izquierda tranquilamente. Yo que no me fio del todo abuso poco del lado siniestro.Vamos bien. Me siento agusto con su compañia. Iniciamos nuestra típicas bromas "¿aquí cuando dan la salida?, ¿queda mucho?". Casi sin darnos cuenta nos plantamos en Escot, dónde inicia el siguiente puerto.

El Marieblanc son casi 10 km con los ultimos 4 verdaderamente duros (9,5% 11,5%,13,5.% y 11,5% de media). Lo bueno del puerto es que cada kilómetro está señalizado en un poste que te indica el % medio que tiene. Será para que te vayas mentalizando de lo que te espera.

Me concentro en la subida de este puerto desde el principio. Oscar se queda detrás y ya no lo vuelvo a ver. Creo que paró a mear. Yo sigo a lo mío. Hoy no tengo amigos. Voy subiendo bien, y manteniendo el ritmo de mi grupo hasta q ue llego a esos km finales. Aquí meto todo el desarrollo (36x7), un gel y paciencia. El cambio me falla para bajar al piñon 24 al ponerme de pie (tengo que bajar 2 de golpe para luego subir uno). ¡qué casualidad, con lo bien que iba ayer!. Así que no puedo cambiar en estos duros 4 km. Contando pedaladas van pasando los metros hasta que llego al último km. Esto está chupado ya. Lo peor ha pasado. curva a izquierda y el final se acerca. Suaviza un poco. Y se acabó, por fin, sin daños colaterales. He regulado bien. Muy buen tiempo intermedio (3h22' marca).

Me pongo el chaleco sin parar, manguitos arriba y para abajo. Siguiendo la estrategia, no paro en el avituallamiento del MarieBlanc (muy concurrido). Llevo agua suficiente para llegar al siguiente, que está después de 4 km de subir el portalet. Y comida no necesito. Yo llevo toda la que necesito para la marcha. Me como otra barrita.

La bajada del Marieblanc hay que hacerla con cierta precaución. Hay algunas curvas muy cabronas y si te pasas de frenada te la pegas. Como les ha ocurrido a más de uno, que está doliéndose en la cuneta. Bajo rápido pero seguro.

Al acabar el descenso nos agrupamos 7-8 tios. Vamos camino de Laruns. A lo lejos camina otro grupo.  Intentamos pasar a relevos pero hay escaqueos (el aire perjudica en contra- de costado) y opto por no pasar. Hay chavales más jóvenes y yo voy en buen tiempo para mi. No tengo prisa. al final nos caza otro grupo más numeroso por detrás.Atravesamos el pueblo, llegamos al pie de la montaña, izquierda para Oubisque y derecha el coloso que nos toca ahora.

Estamos al inicio del Portalet, el puerto más largo y selectivo de la marcha. Son 28 km de entretenimiento.

En cabeza se ponen 3 chavales vascos. Marcan un ritmo alegre, apropiado a su edad. Y poco a poco vamos cazando y rebasando a ciclistas. Cada vez quedamos menos tras ellos. Vamos cayendo como chicharras.. A los 4-5 km de subida solo quedamos 6-7 y estos chavales ni por asomo aflojan. 

Ya rato vengo meándome y deseando que llegue el avituallamiento para parar a cojer agua (ya no me queda) y miccionar. Y de paso recojer la lengua, que estos me llevan rato con el gancho. Este ritmo no lo aguanto hasta arriba ni de coña. Por fin llega la parada.¡Qué alivio!. Meo, cargo un bidón de agua y a seguir. Aprovecho para tomar un gel.

De momento, casí arrancando me dicen "globero, no quieres cuentas con nadie". Era mi compañero Jose el Camara, que intentaba hacerme una foto. ¿de dónde sale este?, ¿que fuerte viene?. Venía, junto con Antonio Martinez en la cola del grupo, pero que con el arreón que pegaron al inicio del Portalet se cortaron y venían persiguiendo por detrás. El pudo finalmente pillarme pero Antonio iba jodido de piernas y prefirió regular..

Caminamos juntos un rato, hasta que a falta de unos 7km para coronar el portalet, Jose arranca la moto, pone un ritmo que no puedo aguantar y poco a poco se me va. ¡Adiós my friend!. Ya no lo vuelvo a ver.

Otro conocido con el que coincido en el Portalet es Aurelio. Primero lo adelanté yo. Cuando paro en el avituallamiento me pasó él. Al iniciar la Hoz de Jaca lo veo a lo lejos. Terminando esta subida ya está ahí delante y bajando hacia meta ya fusionamos su grupo y el mío. Terminamos juntos la marcha. Un placer acabar con este bravo ciclista. Un saludo también para su padre, Aurelio, si lee esto y si no también.

Los últimos 4 km de Portalet se me hacen un poco largos y tengo que regular de nuevo. Parezco D. Regulón, puerto plano.  la euforía y alegría del principio del puerto se paga al final. El pensamiento da mil vueltas. Me reprocho no haber intentado seguir a Jose, pero !si no puedo¡, ¡ para qué intentarlo, aguantar su rueda 1km y luego explotar!. ¡Pues va a ser que no!. Estoy contento. Voy en buen tiempo. Voy sin agua. 2km antes de coronar le pido a unos espeectadores y me llenan un bidón. Muchas gracias. Ya tengo hasta el final.

Coronar el Portalet es un espectáculo. Un Balamío de gente, gritando, animando, ofreciendo cosas. Espectacular. Por un momento te sientes profesional, te sientes grande. Te sabes ciclista.

Otra vez el mismo ritual. Cortavientos, barrita y para abajo. No hay tráfico en contra en esta zona. Puedes volar. Me pasa un tanden con hielo. Vuelan. Ni lo intento. La carretera está como agrietada por el centro y no me fio pasar por encima mucho. Así que mejor trazar con precaución. Un loco me rebasa y para nada intento seguirlo. Bajo solo, el aire de morro molesta y te obliga a pedalear. Voy gastando. Miro para atrás y veo un grupo acercándose. levanto el pie y los espero. Mejor acompañado.

Giro a izquierda e iniciamos la aproximación a la Hoz de jaca. Me coloco a rueda de los que vienen. Los veo alegres y eufóricos. Mejor guardar. CBR.  Subiendo esta última tachuela unos vamos adelante y otros se van quedando. ¡Su puta madre la cuesta!. ¡Que ganas tengo de acabar!. Los últimos metros agarrán bastante. Ya está. Joder que pesao es esto.

Inicias la bajada con precaución en las primeras curvas (muy cerradas). Algunos no son prudentes y se la pegan aquí. Por fin pasas por la presa, un tunel y el repecho siniestro y cabrón por el que sales de nuevo a la carretera que nos conduce a Sabiñánigo. Como puetea el tío. Ya estamos en los últimos 25 km de la QH. 

El aire sopla de cara. A lo lejos camina un grupo de 12-15 tios. Colaboramos algunos en los relevos. Yo con la esperanza de encontara a Jose en él y poder acabar juntos. Los cazamos pero élno estaba. Una pena, no ha podido ser. Los últimos 3-4 km los hacemos muy rápidos. Son también algo peligrosos. Circulamos por un solo carril de la carretera. En la línea central unos conos nos separan del trafico en contra. Como hace aire, el abanico te lleva al centro y toca sortear conos. Precaución. Después me enteré que mi amigo Javi cayó faltando 2 km por culpa de un cono. El repecho que nos conduce a meta se le atraganta a más de uno. El grupo se rompe. Yo sigo adelante. ¡Tierra, tierra!. Por fin vemos la llegada.

Todavía nos esperaba una curva traicionera al final, que hay que tomar con precaución. Campana y se acabó.

He acabado sin incidentes. 6h36' tiempo oficial. para mí un tiempazo. Me siento feliz. Me siento orgulloso de mi mismo. Me siento bien. Estoy contento. Se desvanece el dolor de cuello, el de las plantas de los pies. No hay dolor. Todo es alegría. Alegría compartida con los compañeros que van llegando. Nos abrazamos, nos felicitamos.


Todos somos grandes, todos somos éroes. Todos merecemos ver nuestro nombre en negrita y oro.
Jesus Sardina, Noguera, Perico, Paco Canovas, Jose Joyero, Cristhian, Paco Maestre, Gines Escudero, Alfonso Pantani, Paco del puntal, Guillermo, Jose Buitrago, Jose Luis Ayllón, Jose Miguel, Jesús Azumbre, Oscar, Antonio Fontamar, FrankGomez, Jose el Cámara, Juan Pedro el Choco.

Estos son los protagonistas de la historia. éstos y otros más de 8.000 cliclistas que hemos conseguido acabar la prueba.



sábado, 29 de junio de 2013

El curioso caso de un globero en la Quebrantahuesos.


Hoy me pilla el cuerpo del revés. Voy a contar mi película de la QH2013 empezando por el final. No soy Benjamin Button pero, pero me atrae hacer una crónica diferente. A ver como queda.


Relajado en el sofá, después de deshacer la maleta sin ganas, echar la ropa sucia a lavar, y después de las 7 horas del viaje, pienso ¡Ya está!. Por fin se acabo. Cierro  página. Llegado a este punto ya no quedan anécdotas sin comentar, bromas sin hacer, curvas sin repasar, escusas sin poner, elogios sin hacer. Todo está dicho y comentado. Solo falta una cosa: buscar por internet esas fotos que inmortalizan nuestro recuerdo.

El camino de vuelta lo iniciamos el domingo. El cuerpo está reventado, tienes sueño y el ánimo está mucho más decaído que en los días previos. La quebrantahuesos 2013 ya está en las piernas, los recuerdos en la mente y los sentimientos en el corazón de cada uno de nosotros. Pero hoy somos zombis.....

El sábado por la noche  es noche de celebración. De exaltación. La cena homenaje al CICLISTA, escrito con mayúsculas, porque ha sido capaz de cumplir con su objetivo de finalizar esta marcha cicloturista. Estamos todos alrededor de la mesa. Todos Globeros. Todos de Elite. Todos de Murcia. Brindamos por Jesús Sardina. El se siente decepcionado por ser el globero que más tiempo ha tardado.  Los demás valoramos su esfuerzo, entrega, sufrimiento, y pundonor por acabar. Que más da unos minutos más ó menos. Todos somos máquinas. Y todos cantamos feliz cumpleaños a nuestro globero más pesado, Jose Luis Ayllón. Sorprende lo que le pesan los cojones que tiene. Es el único ciclista que finaliza la QH en bici de montaña. Sonrisas, bromas, aplausos, y fotos. Momentos estelares a sumar al vivido esta tarde al entrar en meta.

Porque cruzar la línea de meta en la quebrantahuesos es una bendición. Un alivio para los pies de Paco Cánovas; y una inmensa felicidad para José, el cámara, por el tiempo marcado; un laberinto de porqués para el Choco, a pesar de ser el primer globero en terminar y dejar su crono en 6,19; una más para Antonio Fontamar. Poco a poco vamos llegando todos. Todos felices, todos contentos, todos satisfechos. ¡Lo conseguí!. Felicitaciones y abrazos. Ahora viene el protocolo del final: diploma, medalla, comida, cerveza. Y las patatas con ajo para todos, por gentileza de la mujer de José Buitrago.

Situarte en el cajón correcto, para la salida, este año es un lío. A las 7.30 h en punto suena el chupinazo. Todos a rodar. Por delante 200 km. En la primera curva, la primera alegría. Una pancarta anima a los Globeros de Elite, de Murcia. Como se agradece este regalo de la hija de Jesús Azumbe, y los primeros ánimos de la mujer de José Buitrago.
El Tsunami ciclista inunda las carreteras del pirineo. Arrasa todos los registros, todas las marcas, todas las previsiones. Todo va poco a poco cayendo, los kilómetros, los minutos, los miedos, y los nervios. Cada uno a lo suyo, a su marcha ó a la de su grupo. Juntos pero, hoy, no revueltos.
Y mientras, una ventana en el cielo nos regala un día espléndido.

En la víspera, la lluvia nos sirve el desayuno y frustra nuestra idea de entrenar. La previsión de tiempo nos obliga a cambiar el plan de ruta. A todos, salvo a Antonio Martínez. Acostumbrado como está a trabajar con agua,  salió un par de horas.  Mientras los demás lo tomamos por loco ¡Que eres de Murcia, no del norte!. José Miguel acompaña a los debutantes y reconocen el recorrido. Frío y Agua. Subidas y bajadas. Malas sensaciones.

Paco Cánovas llega a Biescas asustado por lo que ha visto: Fran esto es muy duro. Por eso esta marcha es la más grande. Y las bajadas son muy peligrosas. José, El joyero, no cree que sea para tanto: Si todos estos la han terminado, ¿es que nosotros somos menos?. Decía mientras comía un trozo de pizza. Por la ventana cae un aguacero intimidador. ¡joder, mañana qué…¡.

Por la tarde de viernes cumplimos con el ritual: recogida de dorsales, visita a la feria, un poco de rodar y cena especial. Ya solo nos quedan los últimos preparativos: la ropa de mañana, chubasquero ¿si ó no?, barritas y geles. Colocas el dorsal en la bici, una meada y a dormir.

Jesús, mañana ataque mortífero en el mariblanc. Tienes que portarte como un campeón. Si, si,… Buenas noches….
… Fran, Fran, que son las 5 y 20. Es que no has puesto el despertador. Eh.. Si lo puse a las 5…. Ostias, toca correr.

Pero el ritual lo iniciamos el jueves. Por la tarde Llenamos la furgoneta de Antonio de ilusión, de expectativas, de previsiones de lluvia y nubes amenazantes. Ahí estamos los 5 con prisas, nerviosos, inquietos, deseosos de salir cuanto antes. Queda mucho. Y en esas, Descubrimos a un Guillermo calmado, sin nervios, sin ropa, esperando a que su hermana, la pequeña, le acercara la mochila. Por fin llego y salimos.
Fontamar nos lleva a bloque, sin dejarnos ni mear, hasta Jaca, nuestro cuartel general. La merienda, en ruta, como buen fondista. Todas las expediciones globeras conectadas por wahtsapp.
¿por donde vais?, Por Candanchú, responde Oscar antes de llegar a Teruel. Ironías de la vida, con tanto cartel en la carretera se habrá confundido.

En nuestras piernas llevamos todos esos fondos de los sábados, los entrenos secretos de los martes y jueves; los morrones, los collados y las marinas; y la dolorosa renuncia a la cerveza del sábado por alargar más la ruta. Todo este largo camino que cada uno de los ciclistas que hemos participado en esta QH 2013 es pasado, es historia. Agua pasada que no mueve molino. Ya no nos sirven.

Y esta crónica del la QH 2013 acaba en el día que la iniciamos. El día en le que José Miguel, el secretario, nos comunica vía whatsapp que hemos sido repescados y tenemos plaza y plazo para formalizar la inscripción. Antes sólo eran esperanzas y buenas intenciones. Eso sí, dimos un primer paso de 4 euros al frente y, de paso,  para el negocio que estos se están montando con las ilusiones, alegrías y sinsabores de los miles de ciclistas que hemos participado en la Quebrantahuesos.

Clic.


( Me falta para otro artículo un visión de la QH desde dentro del paquete)

miércoles, 18 de julio de 2012

Crónica de la Etapa del Tour, 2012.



Quiero despertarme en una montaña,
que nunca acaba,
Y darme cuenta que soy número uno.

En la cima de todo,
el rey de la montaña, 
El número uno....
El Tourmalet

"Al bajar el Tourmalet, en La Mongie, pensé que allí se acababa el Mundo"
(anónimo participante)






L'Etape du Tour:
Pau - Bagneres de Luchon (14/07/2012). 
La mejor marcha cicloturista que he conocido hasta hoy. 

No hay mejor colofón que este. Y para dejar constancia, aqui comparto contigo unas palabras a modo de colofón. Y mis sensaciones durante la prueba. Tambíen te explico porqué, para mí es la mejor marcha que conozco. Más abajo te cuento algunas de las anecdotas que recuerdo y finalmente acabo con los datos de la marcha.

Palabras.
Colofón perfecto a 7 meses de preparación, esfuerzo, trabajo.
Disfrute del camino seguido hasta aqui y de la marcha.
Complicidad de 4 compañeros unidos por un mismo fin. El mismo objetivo final siguiendo caminos diferentes para alcanzarlo.
Hermano Jesús, el Iniesta. Mi maestro en esto de las grandes gestas, y compañero de habitación estos días. Sin mariconadas. Gracias Jesús por todo.
Objetivo cumplido. Ahora a disfrutar de otras cosas.

Sensaciones.
Ilusión por participar. Hace varias semanas que la tengo. Los últimos días se intensifica, aumentando mi ansiedad. Esto me acelera bastante y sin querer, me hacía ir el primero de los 4, tanto en el entreno de viernes como el sábado camino de la salida.

Emoción en línea de salida. Ya tengo ganas de empezar. En teoría el tiempo que pueda hacer me da igual. En el 2010 ya pase una dura prueba de agua y frío en la QH.

Ansiedad antes de iniciar - me estresa salir entre los últimos 40. Hago un par de intentos de convencer a Jesús pero no hay forma. "Fran, veo que aún no has captado la esencia del cicloturismo". Tenía razón, mis anteojos competitivos me impiden ver más alla. Seguiré practicando.

Frio y Miedo en las bajadas. Eso nos toco sufrir a todos. Muchos no pudieron más y arrojaron la toalla. No los critico. hay que vivirlo para juzgarlo.

Dolor de rodillas en los últimos 2 puertos por el frío pasado y dolor de todo el cuerpo por la noche y al día siguiente.

Alegría al acabar. Llegar a Luchón, después de 7 meses, sin sufrir un percance y medianamente entero te colma de satisfacción y alegría. No sabes porqué, pero estas feliz, muy feliz.

Euforía en el último km. Una explosión de felicidad te inunda. Con la piel de gallina y mirando a ambos lados quiero agradecer uno a uno, todos los ánimos, aplausos y allés que recibimos. Es nuestro momento y queremos disfrutarlo.

Cansancio el domingo, que no te duele porque los recuerdos te anestesian.




¿Por qúe es la mejor marcha (para mi)?. (Entre lo poco que conozco)

- Por la organización: policia, ambulancias, protección civil, voluntarios.... de todo a mogollón. y siempre con una sonrisa.
- Por la Village: recogida de dorsales, feria, pasta party, todo muy bien dispuesto y organizado
- Porque la circulación está cerrada al trafico: peligro 0. Ni un solo coche a la contra en los 200 km, los 2 carriles para el ciclista y todos los cruces y bocacalles controlados.
- Por el público que te anima y aplaude a lo largo de todo el recorridos. Miles. En cada casa, pueblo, rincón. En las subidas y bajadas.
- Por los avituallamientos: de todo y en cantidad. y con Geles y barritas de los buenos y caros.
- Porque cada uno de los puertos está perfectamente señalizado, cuando inicia, distancia que tiene y desnivel medio. Luego, en cada kilómetro te indica el km que és, y el desnivel medio que tiene. Esto te ayuda muy mucho a superarlo poco a poco. Es como si lo troceraras en partes de 1km (no ves los 15 que faltan sino el próximo que te viene).

A todo lo anterior añadir la dureza del recorrido, los puertos míticos que subes, y además de un final feliz. Hasta el mal tiempo sufrido es bueno al final (somos un poco mucho masocas los ciclistas).


Un pero, pero solo un pero
Comer un bocadillo de pan en los avituallamientos (te hartan tantas barritas y geles), y macarrones con cerveza al acabar la etapa




Anecdotas.

Las caras del Peyresourde. Los últimos 8 km de esta subida se graban a fuego lento en la cara de todos. Miradas perdidas, gestos de agonía, silencio, mirada al suelo, concentrados en el propio dolor y sufrimiento

Las vacas de la Mongie. Las que todo el mundo fotografí en los soleados días de verano, van dejando a su paso los restos de su buen pastar. Nada que objetar siempre que no llueva. Con agua transforma la carretera en un barrozal y un ¡peligro que esto resbala!.

El Tourmalet. Por tí estoy aquí y no me arrepiento. El cielo no me dejó contemplar toda tu belleza sobre la bici. Pero no pudo robarme el dolor de tus rampas y el placer de poseerte, de coronarte, de subir a tu grupa y hacer la foto que quería. Gracias col-oso.

El guante del Soulour y el gendarme. Con agua y frío nos recibe la cima del Aubisque. Humedece nuestra primera alegría del día. la bajada hacia el Soulour nos empapa los pies y enfría las piernas y esos 2 km de subida se clavan como clavos de carpintero en los cuadriceps. Antes de empezar a bajar toca ponerse los guantes de plastico, la tiritera que teníamos y las manos mojadas nos lo ponen bastante difícil. Que no quiere entrar el jodido guante en la mano. si tengo talla M de mano. Pues nada, que no. Y el gendarme nos mira sonriente y nos invita a seguir.

La Tiritera de Saint Marie de Campan. No he visto cosa igual. en el avituallamiento después de bajar tourmalet, la visión es dantesca. Decenas de ciclistas temblando, otros bajo mantas térmicas, otros refugiados en vehículos, dentro de los camiones de la organziación. Cualquier sitio es bueno para calentar el cuerpo. Todos temblando. Todos bailando brake-dance. Avituallamiento rápido y a seguir pedaleando a ver si se pasa esto y entramos en calor.

El peligro llamado bajada. Mil curvas deslizantes, frenos que no frenan, manos agarrotadas del frío, barro de moñigas de vaca y obeja, y por si fuera poco dirección inestable. Crees que se te ha roto algo, pero no es verdad. La propia tiritera que llevas hace bibrar toda la bici. Miras a los demás y van igual.

la brabuconada del Aubisque. A mi como si quiere llover. Le dije a Jesús a ver que conforme vamos subiendo la cosa se pone más fea. El me dice que no juegue con fuego. Y me quemé. Poco después nos estábamos poniendo el chubasquero. Al iniciar el Aspin, me dice "Fran, no se te ocurra hablar no vaya a ser que esto se joda".

Los ciclistas del camino. el americano, muy alegre y dicharachero en Aubisque cuando lo alcanzamos, y sin lengua camino del Aspin - sela comió el tourmalet. el campeón al mejor diseño, sin duda el que se hizo el maillot con el mantel de la mesa de la cocina. !que mal gusto!. el viejo vasco frances, que confundió a un esprinter aspirante a seudoescalador con la clase y estilo bailón del gran Bahamontes. "Le pareces subiendo a Bahamontes" me dijo uno sobre el km 5 del Tourmalet al verme subir mucho tiempo de pie. No lo que pasa es que me ya me duele el culo de tanto subir y mira lo que queda todavía.

Los delirios de altura, el frío y la sobredosis de emoción tras adelantar a tanta gente, me hacian ver a un Indurain donde sólo existe un aspirante a compañero de fatigas.

El publico contratado para aplaudir y gritar Alle Alle Españoles. Un puntazo  ir toda la marcha junto a jesús, los dos vestidos de Murcia-España, escuchando contínuos ánimos del publico y ciclistas. Españoles campeones, nos gritaron entre 2 y 1000 veces.

Las autocaravanas. Nunca he visto tantas en mi vida. Parecen pilones decorativos de los pirineos. Cientos. la pareja de jubilados que se instalan al borde de la carretera, sacan mesa y silletas y a ver y animar a los ciclistas. No paran, salvo cuando llega la hora de la siesta, que la duermen sin pudor.


Datos.

El Garmin: 203 km, 10h09', 5056 m desnivel positivo, 4.550 calorias y 124 bpm medias, 66 ppm medias.

Salimos 4696 ciclistas. Jesús y yo entre los 20 últimos. Terminamos 3829, nosotros sobre el 2390. Adelantamos a 2279 ciclistas (¡ Reconozco que esto sienta muy bien a la moral!)
Abandonos 867, indicador de la dureza del recorrido, con el agravante del mal tiempo.


Hacemos una marcha a un buen ritmo, pero sin buscar el límite. Se trata de disfrutar lo que se pueda. Paramos en cada cima para la foto del recordatorio. La última bajada la tomamos con mucha tranquilidad. y el último km los disfrutamos al máximo. No paramos de milagro. Mientras que la mayoría aceleran para llegar, nosotros frenamos para disfrutar de ese momento.

El siguiente gráfico detalla diferentes tramos de la marcha, para una mejor comprensión de la misma.
Fijaos en la velocidad media de los descensos: 36 km/h en los 2 primeros puertos (agua y frío), 44,5 km/h al bajar el Aspin con sólo los 3-4 km iniciales mojados.

Tiempo Distancia recorrida Tiempo de sección Distancia de sección Velocidad de sección Cambio de elevación Cadencia promedio RC promedio RC máx. (prom) % desnivel Tramo de la marcha
0:16:50 4,55 16:50 4,55 16,2 38 60,4 107 (60%) 139 (78%) 0,8% Del Hotel a la Salida
1:38:48 44,41 1:21:58 39,86 29,2 313 84,8 128 (72%) 150 (84%) 0,8% Salida. Aproxim. 1ª subida
3:04:50 61,17 1:26:01 16,76 11,7 1.189 62,6 142 (80%) 160 (90%) 7,1% Coll d'Aubisque HC
3:29:39 71 24:48:00 9,83 23,8 -232 52,2 119 (67%) 151 (85%) -2,4% Soulor
4:02:40 90,8 33:01:00 19,8 36 -1.017 46,1 103 (58%) 131 (74%) -5,1% Descenso d'Aubisque
4:47:34 109,2 44:53:00 18,4 24,6 278 72 125 (70%) 145 (81%) 1,5% Aproximación Tourmalet
6:35:03 128 1:47:29 18,8 10,5 1.367 58,5 142 (80%) 155 (87%) 7,3% Coll Tourmalet HC
7:03:32 145 28:28:00 17 35,8 -1.230 29,6 96 (54%) 154 (86%) -7,2% Descenso Tourmalet
7:34:06 152,7 30:34:00 7,7 15,1 221 67,3 118 (66%) 144 (81%) 2,9% Aproximación D'Aspin
8:05:43 158,02 31:36:00 5,32 10,1 394 55,5 135 (76%) 143 (80%) 7,4% Call D'Aspin 1ª
8:21:55 170 16:11 11,98 44,4 -763 45,1 99 (56%) 139 (78%) -6,4% Descenso D'Aspin
8:54:19 179,5 32:23:00 9,5 17,6 180 61,4 113 (63%) 132 (74%) 1,9% Aproximación Peyresourde
9:45:23 189,2 51:04:00 9,7 11,4 661 60,7 136 (76%) 144 (81%) 6,8% Coll Peyresourde 1ª
10:08:37 204,2 23:13 15 38,8 -915 40 92 (52%) 127 (71%) -6,1% Descenso Peyresourde.Meta












































Gráfica del perfil de la marcha y porcentajes.







Vaya tocho me ha salido.
Si has llegado hasta aquí me alegro. Significa que he conseguido no aburrirte.
Muchas gracias y hasta pronto.